jueves, septiembre 29, 2005

Las cosas que se tuercen siempre se pueden enderezar con un poco de paciencia... Por fin las piezas empiezan a encajar en su sitio, y los juegos empiezan a estar claros. Tengo los ojos abiertos, y puedo ver, por fin, lo que tengo delante. Ya era hora! No se pq pero tengo la gran costumbre de cegarme, no mirar nada mas que lo que tengo delante, y no usar la vision periferica que tenemos los humanos para ver los detalles que completan el conjunto. La paciencia me ha obligado a usarla...

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